sábado, 11 de julio de 2009

¿Dónde estaba la OEA antes del Golpe en Honduras?

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El 28 de junio por la madrugada fue sorprendido por las fuerzas militares el presidente de Honduras Manuel Zelaya, simultáneamente las jóvenes democracias latinoamericanas involucionaban siglos; como un revival, el desfile de militares se convirtió en una de las peores imágenes de los últimos tiempos. Desde una posición decididamente contraria a aquella que defiende las tiranías ejercidas por varios líderes centro y sudamericanos, resulta al menos complicado analizar el conflicto sin tener en cuenta algunos de los peligrosos factores que incidieron en éste desenlace golpista. Es preciso aclarar y declarar el repudio a estos mecanismos además de ilegales, nefastos de acceso al poder, pero también es preciso aclarar y declarar el repudio a las maniobras y manipulaciones que el presidente electo comandaba, atentando de modo gravísimo contra la vida democrática del país.
Cuando el Secretario General Insulza llamó a una reunión de los representantes de la Organización de los Estados Americanos el 30 de junio, el primer interrogante que surge es justamente el relacionado con esta cuestión: ¿dónde estaba la OEA antes del Golpe en Honduras? Las organizaciones que levantan las banderas en defensa de la democracia y los derechos humanos no estaban presentes en el debate acerca de una eventual reforma constitucional anterior al 28 de junio; tampoco intervino algún organismo cuando se planteó ese deseo presente actualmente en todo líder latinoamericano, que autodeclarado nacional y populista pretende transformar una república en una democracia a medias y plebiscitaria, y que en países como Venezuela ha virado hace tiempo ya, hacia un modelo pleno de dictadura reafirmada por el plebiscito o Argentina, que ha sabido ganarse un lugar a través de esos espacios en blanco que deja la ley, con una sucesión conyugal en el poder. Aquí se plantea una problemática clara, por un lado, una necesidad metafísica que impulsa a los líderes socialistas a hacerse en el poder cueste lo que cueste, cuáles profetas que llegaron a América Latina para guiar hacia la tierra prometida; por otro lado y contribuyendo a que estas situaciones se propaguen, sectores radicalizados que motivados y nostálgicos por el fracaso casi generalizado de las luchas setentistas y en contrapartida, el triunfo de la dictadura, ahora diarquía absoluta de los Castro, bregan por el rompimiento de las cadenas que un “imperio” supo solidificar. Lo cierto es que por estos días bien pueden sentirse airosos, ya que el aislamiento no logró desestabilizarlos, puesto que hoy Cuba, cuna americana del Socialismo y de la buena vida, goza de una enseñanza opuesta de raíz a un aparato ideológico del estado, y cuenta con centros de salud y parámetros de calidad de vida que arrojan los datos más envidiados en todo el mundo. ¿Quién podría discutir esta situación?, no lo sé, pero bien sé quiénes podrían reverenciarla: Rafael Correa (Ecuador); Hugo Chávez (Venezuela); Cristina Fernández y Néstor Kirchner (Argentina); Evo Morales (Bolivia); Daniel Ortega (Nicaragua). Es evidente que gran parte de América Latina está sujeta a los designios de estos personajes que niegan sus realidades para situarse más allá del bien y del mal. Lo único esperable es que quién deba intervenir diplomáticamente lo haga a tiempo, pues no es agradable legitimar todas las acciones de un Jefe de Estado que hoy minimiza causas y se alza en el rol de víctima, por el único mérito de haber sido a lo Allende, electo democráticamente; la democracia es una forma de vivir y proyectar a futuro, no es aquél medio para lograr ese fin. Luego, la llegada al poder por la vía del sufragio, es la excusa perfecta de todos los defensores a ultranza del socialismo, cuando en realidad, sus esfuerzos denotan una y otra vez un extraordinario interés en su progresiva eliminación.

3 comentarios:

Deadpool dijo...

El tema es que ni a Cristina, ni a Morales, ni a Chavez les interesa el golpe de Honduras.Lo usaron como buena excusa para hablar de otra cosa mientras la gente se les muere de hambre, es decir Cristina estaba en Honduras mientras en Argentina la gente se muere de gripe, hay un 40% de pobreza, etc. Realmente no les interesa. Estos gobiernos que se dicen nacionales y populares son un gran cuento, de fondo terminan haciendo los mismos negociados que critican pero con otros paises que no son EE.UU,como China y Rusia. Ademas recorda que estamos hablando de Chavez que en si tmb es un militar golpista y de otros personajs que se cagan en la democracia y sus instituciones. Les sirve ir a Honduras por un dia para mostrarse como los defensores de la soberania y del latinoamericanismo, ademas acordate que son muy habiles para afirmar que si ellos no estan se viene una dictadura...por lo que no les viene mal esa imagen de democratas.
Es bueno el blog, en general hay notas piolas y bastante claras.

saludos

Discepolin dijo...

Muy de acuerdo con el concepto de dictadura plebiscitaria: de hecho, Hilter, Mussolini, Stalin, Kim Il Sunmg y el hijito Kim Jong Il, Saddam Hussein (para no agregar a Ahmedinajad) y hats el coleccionista de calaveras Lon Nol acopiaron promedios del 90% del voto para seguir como gobernantes a perpetuidad.
Chavez la pifio grave, y ahora el partido Nacionalista -anti Chavez- tiene la mayoria del voto para Noviembre y el 41 % de los ciudadanos de Honduras apoya la destitucion del ladron Zelaya.
Los bolcheviques y la democracia nunca fueron pareja, ni para Tinelli...

MIL GARABATOS dijo...

Imposible de leer!! Vomité, disculpen.

Analía Alvado