martes, 10 de marzo de 2009

Justicia ciega

Compartir El tema de la semana que quedó atrás, fue un tema que le permitió a cualquier muerto dar alguna opinión acerca de algo, las declaraciones de Susana Giménez fueron muy polémicas, pero es triste que en lugar de hablar sobre el problema de base que es la inseguridad, todos los programas se hayan encargado de destrozar o justificar a la diva. Más allá de que algunos puedan estar de acuerdo con que la pena de muerte solucionaría uno de los tantos problemas en donde debería actuar el estado y se lava las manos, el problema de fondo no esta centrado en implementarla o no. Sabemos que el pasado nos condena si pretendemos aplicar alguna medida fuerte, y no imagino la condena si la medida es aplicar la pena de muerte. Juzgar a Susana me parece una estupidez, si lo que dijo tiene dejos de fascismo, o si tiene autoridad suficiente para hablar de temas así, viviendo prácticamente en Miami. Me importa un bledo lo que piensen de Susana y otra tanta decena de famosos. El tema de la inseguridad me preocupa porque las muertes terminaron con cualquier ideólogo de la “Sensación”, a no ser que aquél funcionario de la frase poco feliz, vea una sensación cuando le muestran un cuerpo dentro de un ataúd. El estado puede hacerse cargo de cientos de cuestiones que no le competen pero en lo que debería actuar hace oídos sordos de maneras increíbles; en el poder legislativo los temas relacionados con la seguridad no se tratan, la justicia está tan viciada que no vale la pena ni nombrarla. Penas inconsistentes que rozan la inimputabilidad, alguien que hoy no recuerdo hablo de la actuación de la AFIP, siendo ésta capaz de encontrar al deudor más huidizo, en cambio la justicia no es capaz de encontrar a un tercio del total de delincuentes y asesinos; suficiente con eso para darnos cuenta hacia dando nos conducen quienes se dicen nuestros dirigentes. La redistribución de los ingresos comió tanto la cabeza que estamos transitando el camino en donde lo único que quedará por redistribuir será gente muerta. Lo peor de todo es que la culpa es atribuida a algo tan abstracto e inexistente como la “sociedad”. La sociedad es un monstruo que condena, que ejecuta y que se comporta de manera muy imbécil permanentemente, porque la sociedad también vota. La sociedad es la que LOS VOTA A ELLOS, porque la parte que no los vota se llama gorilismo, fascismo, o golpismo. La izquierda se ha llenado los bolsillos haciendo demagogia para esa sociedad, para ese pueblo, para el pobre que no tiene ni dos centavos en el bolsillo pero está tan idiotizado que en lugar de proponerse nuevos destinos, se sumerge en el comodismo de lo cotidiano y acepta estar condenado a morir en la miseria; se les incorporó la idea de recibir asistencia en cada etapa de la vida, son criados con la mentalidad del peronismo en donde el odio al desarrollo es levantado como un estandarte y la lucha por sobrevivir colma de pena cualquier expectativa. Hoy el problema lo tienen los narcos, pero van a desaparecer los narcos y el problema va a estar en otro y otro lugar… La cuestión es hacer menos libres y menos independientes a cualquier ciudadano, es no dejar de comportarse como ese padre omnipotente que guía a sus hijos hasta su muerte y que no es capaz de fijarle obligaciones o responsabilidades, porque sabe que corre el riesgo de ver a su hijo algún día prescindiendo de él.

2 comentarios:

CONTRAKRA dijo...

Hola, les informo que el espacio de HERNÁN HAINES distinguió a Contra KRA con el premio: DIFUSORES DE VERDADES.

¡¡El Premio es de Todos!!

Un Abrazo,

http://contrakra.blogspot.com/

PD. Pido disculpas por no comentar el artículo

Anónimo dijo...

100% acertado el análisis.