domingo, 2 de agosto de 2009

Una vuelta de tuerca

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Encontrar un nuevo rumbo en medio de una gran debacle educativa, el irrespeto a las autoridades y en simultáneo, el crecimiento de la delincuencia es el menos complicado, sobre todo si lo que se pretendió en esta última década, es reconstruir políticas de seguridad en una continua comparación con los 90, período del que por cierto nos hemos alejado hace casi 20 años. Siete años de estancamiento político y económico, en donde las medidas siempre se definieron en torno a lo que no eran: “no somos menemistas”, “no somos golpistas”, “no somos oligarcas”, “no somos la derecha”, no sabemos realmente como se autodefinen, aunque sin problemas podríamos definirlos. Hoy, avistando una nueva década, sufriendo la institucionalización de un modelo que pretendió mucho y logró poco, quiso redistribuir y se sostuvo combativo… Pretendió enfrentarse a Godzilla cuando ni siquiera podía pararse solo. En dos períodos presidenciales no logró sus propósitos, y sin lugar a dudas, está dejando muchísima más incertidumbre que la tan nombrada crisis de 2001. Se propuso acabar con la pobreza y con lo único que logró terminar es con la credibilidad del INdEC. La estafa de un modelo cuyo objetivo más importante es ser máquina del tiempo; y que tiene entre sus filas al rejunte terrorista de la década de los 70.
Volviendo a lo que me motivó a escribir: el vació que se viene produciendo en las familias argentinas y que encuentra en los jóvenes su máxima expresión, y para lo que aún, como en muchas otras materias, no se vislumbra una posible solución. Los valores de los que han sido depositarios los habitantes de nuestro país hace un siglo atrás, se encuentran irreconocibles hoy día e irreconciliables con las clases más bajas. Los sectores de menor poder adquisitivo fueron aquellos que en la mayoría de los casos impulsaron el progreso de la república. Aquellas poblaciones forjaron nuevos habitantes profesionales y ante todo trabajadores incansables para lograr el progreso personal y familiar y rehuir de una condición de pobreza que no condicionaba sus sueños de ascenso. Viéndonos hoy en día en una situación de deterioro sistemático de los valores que hicieron grande a este país, se hace difícil adoptar posturas cómodas en donde mirar a un costado haga que se solucione gran parte de la cuestión. No considero que la asistencia social sea el método apropiado para afrontar con inteligencia esta situación, los centros de recuperación o institutos de menores se han convertido en academias certificadas de delincuencia juvenil y la disciplina junto con el esfuerzo personal son malas palabras. Políticas pésimas están condenando a un país a un futuro demasiado incierto, niños que aún no superan la etapa de la infancia están consumidos por la droga, convencidos de que la educación jamás solucionará algunos de sus problemas, sintiendo una lejanía dolorosa y un odio perpetuo al trabajo como la única fuente de sustento. Reivindico la tarea de las madres y padres que con mucho esfuerzo intentan salvar a sus hijos de aquellas situaciones, pero a pesar de servir como valiosos ejemplos, todavía son muy pocos los casos. Las familias cumplen un rol fundamental en el país, y es en su seno que deben formarse los futuros hombres de bien que gobernarán la república directa o indirectamente desde la participación democrática; sin embargo no se promueve la participación en la construcción, peor aún, se fomenta el “desligue” de toda la responsabilidad y se transfiere esa tarea de contención y formación primaria a la institución escolar, (donde al ritmo de la omnipresencia, aumenta el vapuleo) o al estado desde la asistencia permanente, que luego toma tal o cual plan social como una herramienta particular de manipulación a la hora de las elecciones. Bajar la edad de imputabilidad es una buena medida a llevar a cabo; una idea que era atribuida a la “derecha”, hoy es compartida por la mayoría de las facciones políticas. Otra paradoja. Pero sobre todo, aquí el centro de la escena lo ocupa la familia, el hecho de que padre o madre o ambos, deban salir a trabajar para poder sostener la familia que eligieron a conciencia constituir, no es en absoluto una excusa para deslindarse de la responsabilidad. La paternidad responsable y la planificación familiar son dos factores que hacen al mejoramiento de la calidad de vida. Los padres son los únicos garantes de que esto ocurra, y no vale la pena, o vale bastante poco, si la preocupación comienza una vez que este proceso de deterioro hizo estragos en la conducta de los adolescentes. El compromiso debe estar desde la concepción y de ahí en adelante, afrontar las circunstancias futuras desde la acción racional y no bajo impulsos irracionales que conducen al odio o al resentimiento eterno a aquellos que, con mayores o menores obstáculos eligieron un camino tan legítimo como el de trabajar arduamente. Actualmente vemos muy lejano un profundo cambio de valores, pero las experiencias a largo plazo conducirán a ello y será sin duda, la verdadera gran transformación.

domingo, 19 de julio de 2009

Transgresores y complacientes

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El publicista Omar Bello me sorprendió gratamente en la última edición de la Revista Noticias, describiendo de manera brillante algo que pienso desde hace mucho tiempo:
Una de las peores herencias del kirchnerismo es el crecimiento y expansión de esta generación de periodistas “cool” que, de la mano del progresismo político, van por la vida pescando mojarritas que venden a precio de tiburón.

Desde los que visitan las villas asombrándose de los “horrores” que dejó el capitalismo de los noventa (importa poco que estemos en el 2009) hasta aquellos
que recorren las cárceles desde una mirada comprensiva, o los que dicen “última
dictadura” cada cinco minutos tomando un trago en cámara y haciéndose los cancheros.
Siempre me pareció que todos los periodistas que constantemente apelan a una supuesta "transgresión" tienen en común ser mucho más complacientes con el poder que aquellos que no pretenden todo el tiempo ser rebeldes. Después de todo, es una rebeldía barata, diseñada para que cualquier consumidor de la misma pueda sentirse bien, creyendo que encontró la causa de los males del mundo, mientras en el fondo subsisten los mismos problemas y los mismos valores falaces que los sostienen. Porque de eso se tratan estos productos, de que un lector cualquiera pueda sentirse indignado junto con Beatriz Sarlo ante sus quejas por la desaparición de las calesitas o las similitudes entre un shopping de Arizona y otro de Palermo. La conducta posterior que se espera de este público, consecuencia lógica para los autores de estas locuras en general, es que aquél advierta la naturaleza perversa y demoníaca del capitalismo global.

El artículo de Bello señala el caso particular de Caiga Quien Caiga,
programa que durante todos estos años se encargó de denunciar con arrojo y valentía la formación de charcos en las veredas de González Catán mientras sus noteros jugaban a ser Dustin Hoffman en El Graduado cada vez que tenían la oportunidad de estar cerca de Cristina Kirchner. Verdadero periodismo transgresor, seguro.


Lamentablemente la lista no termina ahí. A Bello se le olvida agregar que los programas políticos de la televisión abierta son una especie en extinción -otro efecto del kirchnerismo- y desde entonces, se encargan de cumplir ese rol los llamados "programas de archivo" que, por supuesto, se rigen por la misma línea ideológica de los casos mencionados. El ejemplo más obsceno de ese populismo adaptado para televisión es TVR, el programa de Diego Gvirtz. El programa debe tener el récord de haber mostrado todos los lugares comunes del progresismo en una forma accesible para el público medio. Desde reproducir de manera fiel todas las mentiras de Olivos durante el conflicto con el campo, acusando a productores agropecuarios de golpistas y nazis, hasta convertir a Castro y Chávez en los salvadores del futuro de latinoamérica, Gvirtz nunca pierde el momento para bajar línea política en un programa que había comenzado como
humorístico, y que quizás continúa siéndolo, aunque de otra manera. El tipo quizás se imaginaba a si mismo como el Michael Moore argentino, y continúa haciendo el ridículo semana tras semana. Básicamente, el programa es una adaptación de Página/12 para televisión. (Y uno a veces se pregunta si los comentarios de los conductores no estan guionados por José Pablo Feinmann)

Ser un "transgresor" para esta clase de periodistas, es estar en contra de un supuesto "establishment" u orden establecido que les resulta cada vez más dificil encontrar en la realidad, sobre todo porque los equivalentes de ellos en el terreno político han acaparado todos los espacios de poder y, por pura casualidad, han aplicado justamente las ideas que ellos tienen. Son tan incoherentes como Edgardo Depetri diciendo que Macri es el candidato del poder.

Y mientras el juego de la rebeldía barata continúe expresando su valor en altos ratings, seguirá pasando el tiempo hasta que tengamos un periodismo que deje de ser complaciente con ideologías fracasadas y pateando caídos, y se anime a cuestionar a los poderosos cuando éstos tengan la suma del poder público. Si lo hacen cuando termina el cíclo, ¿de qué sirvió?

sábado, 11 de julio de 2009

¿Dónde estaba la OEA antes del Golpe en Honduras?

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El 28 de junio por la madrugada fue sorprendido por las fuerzas militares el presidente de Honduras Manuel Zelaya, simultáneamente las jóvenes democracias latinoamericanas involucionaban siglos; como un revival, el desfile de militares se convirtió en una de las peores imágenes de los últimos tiempos. Desde una posición decididamente contraria a aquella que defiende las tiranías ejercidas por varios líderes centro y sudamericanos, resulta al menos complicado analizar el conflicto sin tener en cuenta algunos de los peligrosos factores que incidieron en éste desenlace golpista. Es preciso aclarar y declarar el repudio a estos mecanismos además de ilegales, nefastos de acceso al poder, pero también es preciso aclarar y declarar el repudio a las maniobras y manipulaciones que el presidente electo comandaba, atentando de modo gravísimo contra la vida democrática del país.
Cuando el Secretario General Insulza llamó a una reunión de los representantes de la Organización de los Estados Americanos el 30 de junio, el primer interrogante que surge es justamente el relacionado con esta cuestión: ¿dónde estaba la OEA antes del Golpe en Honduras? Las organizaciones que levantan las banderas en defensa de la democracia y los derechos humanos no estaban presentes en el debate acerca de una eventual reforma constitucional anterior al 28 de junio; tampoco intervino algún organismo cuando se planteó ese deseo presente actualmente en todo líder latinoamericano, que autodeclarado nacional y populista pretende transformar una república en una democracia a medias y plebiscitaria, y que en países como Venezuela ha virado hace tiempo ya, hacia un modelo pleno de dictadura reafirmada por el plebiscito o Argentina, que ha sabido ganarse un lugar a través de esos espacios en blanco que deja la ley, con una sucesión conyugal en el poder. Aquí se plantea una problemática clara, por un lado, una necesidad metafísica que impulsa a los líderes socialistas a hacerse en el poder cueste lo que cueste, cuáles profetas que llegaron a América Latina para guiar hacia la tierra prometida; por otro lado y contribuyendo a que estas situaciones se propaguen, sectores radicalizados que motivados y nostálgicos por el fracaso casi generalizado de las luchas setentistas y en contrapartida, el triunfo de la dictadura, ahora diarquía absoluta de los Castro, bregan por el rompimiento de las cadenas que un “imperio” supo solidificar. Lo cierto es que por estos días bien pueden sentirse airosos, ya que el aislamiento no logró desestabilizarlos, puesto que hoy Cuba, cuna americana del Socialismo y de la buena vida, goza de una enseñanza opuesta de raíz a un aparato ideológico del estado, y cuenta con centros de salud y parámetros de calidad de vida que arrojan los datos más envidiados en todo el mundo. ¿Quién podría discutir esta situación?, no lo sé, pero bien sé quiénes podrían reverenciarla: Rafael Correa (Ecuador); Hugo Chávez (Venezuela); Cristina Fernández y Néstor Kirchner (Argentina); Evo Morales (Bolivia); Daniel Ortega (Nicaragua). Es evidente que gran parte de América Latina está sujeta a los designios de estos personajes que niegan sus realidades para situarse más allá del bien y del mal. Lo único esperable es que quién deba intervenir diplomáticamente lo haga a tiempo, pues no es agradable legitimar todas las acciones de un Jefe de Estado que hoy minimiza causas y se alza en el rol de víctima, por el único mérito de haber sido a lo Allende, electo democráticamente; la democracia es una forma de vivir y proyectar a futuro, no es aquél medio para lograr ese fin. Luego, la llegada al poder por la vía del sufragio, es la excusa perfecta de todos los defensores a ultranza del socialismo, cuando en realidad, sus esfuerzos denotan una y otra vez un extraordinario interés en su progresiva eliminación.

viernes, 3 de julio de 2009

Resumen post-electoral

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La campaña electoral terminó de la misma manera que el conflicto por la Resolución 125: con un freno a las ambiciones oficialistas y un total autismo del gobierno en las horas posteriores. El gobierno demuestra siempre la incapacidad de reconocer errores en asuntos básicos de su administración: simplemente caen en la absurda conclusión de que "comunican mal" lo que hacen, como si gobernar fuera simplemente realizar propagandas que logren contradecir eficazmente a la cruda realidad que generaron. La sociedad parece haber despertado luego de seis años de avasallamiento de las instituciones. Como mínimo, si el Poder Ejecutivo quería mostrar alguna conducta propia de países civilizados, debería haber felicitado a los ganadores e invitarlos a la Rosada. La estupidez de decir "perdimos en la provincia pero a Macri le fue peor en la Capital" es absolutamente inadmisible viniendo de alguien que no debería situarse en el rol de analista política, siendo que se encuentra ocupando la Presidencia de la Nación. Pero es una conducta recurrente de los Kirchner: la de situarse por fuera de los acontecimientos a la hora de referirse a cualquier tema, como si se fueran ciudadanos de a pie.

En principio, hay que reconocer la extraordinaria campaña de Francisco de Narváez. Comenzó como un empresario desconocido para casi la totalidad de los bonaerenses, y termino ganandole a la figura mas reconocida del PJ, en su distrito más fuerte si dejamos de lado el norte argentino. Logró superar todo tipo de maniobras inescrupulosas del kirchnerismo, desde el adelantamiento de las elecciones hasta una campaña para relacionarlo con el tráfico de efedrina, y utilizó una serie de publicidades muy efectivas para captar el voto de sectores hartos del gobierno. Más alla de no haberlo votado y de que no comparta buena parte de su ideología estatista, su triunfo fue muy meritorio si tenemos en cuenta estas circunstancias.

Lo mas decepcionante y contradictorio fue el ascenso de un personaje retrógrado llamado Pino Solanas, de ideas mas radicalizadas y chavistas que el gobierno, que consiguió el segundo lugar (y cuatro diputados) en la Capital. Digo contradictorio porque se trata -supuestamente- del electorado más hostil al kirchnerismo, y sin embargo logra un segundo lugar alguien aún más a la izquierda de éste. Sus votantes son, como bien los define Macri, "románticos irresponsables" que no pusieron un mínimo reparo ante las arcaicas ideas de este cineasta. El solo hecho de que Cristina Kirchner lo haya llenado de halagos al día siguiente produce serias dudas sobre el futuro del gobierno, ¿buscarán asociarse a Solanas, llevando su gobierno algunos pasos más hacia el chavismo? Sinceramente espero que no.

Los resultados a nivel país parecen indicar un resurgimiento de la UCR, algo impensable hace pocos años. Cosecharon victorias en Mendoza, Entre Ríos, Santa Cruz y Córdoba en su lista de diputados. Habrá que ver como se traduce esto en una acción opositora conjunta en la Cámara de Diputados, donde, por lógica, deberían unirse al bloque del Acuerdo Cívico para lograr una cantidad de legisladores que les permita acceder a la mayor cantidad de comisiones. Sin embargo, los partidos "socialdemócratas" en los últimos años se han caracterizado por fragmentarse en múltiples bloques, convirtiéndose muchas veces en idiotas útiles del gobierno, o a veces en explícitos oficialistas. Está por verse si pueden solidificar su alianza dentro del Congreso, lo cual sería ideal.

Para el peronismo, comienza la etapa conocida como "sacarse de encima al derrotado" tan característica de sus ciclos de gobierno. Para los peronistas historicos, nadie es menos peronista que un peronista que pierde una elección, entonces hay que reemplazarlo por uno "verdadero" o sea, uno que gane elecciones. Es el único comportamiento que conocen en el día posterior a una eleccion nacional. Los anteriores incondicionales se convierten en críticos, porque conocen la dinámica del poder, y se consideran a si mismos como la próxima cara del mismo modelo corporativo. Saben que es muy probable que el próximo presidente salga de sus filas, más teniendo en cuenta la política de hacer internas en elecciones generales que tiene el PJ, entonces aprovechan la oportunidad de ser ellos los forjadores de un "Nuevo Peronismo" que para todos los fines prácticos, será el mismo de siempre.
De repente, nadie más es, fue o ha sido kirchnerista, excepto aquellos que con tan poca visión decidieron atar su suerte a la del ex presidente, como el caso de Daniel Scioli, quien ya ha demostrado que su éxito en la política se basa en un monton de frases cursis robadas al personaje de Peter Sellers en la película "Desde el Jardín" y a no expresar en concreto ninguna preferencia política.

Espero que la oposición pueda llegar a un consenso sobre unos pocos temas clave que permita llevar cierta institucionalidad y reglas de juego claras al gobierno, y no se pierda entre la falta de ideas y el populismo barato demostrado cientos de veces en la campaña electoral, en la cual no hubo ningun candidato que no estuviera a favor de las estatizaciones masivas. Tienen la oportunidad de articular un verdadero republicanismo, no la desperdicien.

viernes, 22 de mayo de 2009

"La culpa no es del chancho..."

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En las próximas elecciones se va a poner en juego un “modelo” de país según algunas tendencias; la duda que me surge al pensar, es si realmente se pone en juego un modelo de país o es un mismo modelo que cambia de manos; las encuestas más generosas declaran un empate técnico y las menos proclaman a Francisco de Narváez como el triunfador en la contienda electoral, primero en el peronismo disidente. No hay una propuesta clara por parte del PRO, es tragicómico ver que hasta hace un año Felipe Solá era uno de los tantos caballos de batalla del kirchnerismo y hoy lo vemos del lado diametralmente opuesto. El importante papel que se estaba jugando la centro-derecha en las elecciones de 2007 con la victoria de Mauricio y Gabriela en las urnas, hoy no tiene mayor mérito que el de haber reunido un buen número de votantes. Esa victoria que había generado un gran debate entre los “intelectuales” de izquierda hoy deviene en una de las tantas tendencias de “lo políticamente correcto”. Nada nuevo.
Por último, quiero aplaudir a Marcelo Tinelli ya que el micro-reality que supo crear en su programa es una forma fantástica de humor político; aquellos que tengan el tupé de machacar contra él, deberían agradecer la mano que Marcelo les esta brindando, sacando de la oscuridad a personajes que no merecerían un segundo de cámara. Un programa jamás puede ser visto como el responsable de marcar la tendencia hacia uno u otro candidato; eso solamente es parte de la ignorancia política de los televidentes, la ignorancia política no es resultado de un programa, es resultado del desinterés y la comodidad en la que se han subsumido gran parte de los habitantes de la Argentina. De aquellos que prefieren incorporarse casi por instinto a la berretización institucional de la anarquía, con el lema “que se vayan todos” o a la suficiencia con la que se habla cuando afirman que todos los políticos son igualmente corruptos.
Muy pocos jóvenes se interesan por las cuestiones políticas y eso es muy preocupante, pocos de ellos saben de qué se tratan las próximas elecciones y menos aún quiénes serán los candidatos. No hay tomas de posición, nadie quiere involucrarse en los asuntos del país, pero sin embargo el libro de quejas se incrementa cada segundo. No podemos culpar a la autoridad de tiranía política, de poca sensibilidad, o de incapacidad de la gestión, si nosotros mismos no estamos a la altura de las exigencias que una República nos impone sobre la marcha. La inmadurez política es un tema menester para tener en cuenta camino hacia la formación de la democracia. No hay que olvidar que en este sentido, “la culpa no es del chancho, sino de quien le da de comer”.

domingo, 26 de abril de 2009

Prensa libre de ideas

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Y como es claro que la palabra liberal o neoliberalismo ya no les sirve en su discurso de ataque, porque se les acabaron los políticos con esa denominación, buscan calificar a gente que hace tres meses fue kirchnerista dentro de una "alianza de la derecha". Realmente desconozco si el dinero llega con fluidez desde Olivos hacia los dos principales canales de aire, pero sería demasiada casualidad que justo el mismo día y en el mismo horario, los dos canales refloten un fragmento de un programa de Mariano Grondona de hace algunas semanas donde el periodista bromea junto con Hugo Biolcati sobre la posibilidad -ya instalada entre cualquiera que hable de política argentina con seriedad- de que Cristina no termine su mandato. Los dos programas no dudaron en calificar el diálogo como "peligroso", e incluso Chiche Gelblung comentó que las palabras de Biolcati le recordaban los comandos civiles, transmitiendo fielmente el discurso oficial.

No entenderé nunca la paranoia del progresismo por las alteraciones de la democracia y los supuestos "golpistas" especialmente cuando ellos forman parte de la corporación política que volteó a De la Rúa, el presidente que recibió el mayor número de votos desde 1983 a la fecha, y lo hicieron sin pestañear. Al parecer para ellos todos los golpes son producto de un agente indefinido llamado "la derecha". No importa que el peronismo haya apoyado o participado de varios golpes en los últimos sesenta años. Su naturaleza popular lo exime de toda culpa.

Viendo la línea argumental de los ataques contra Grondona, parece que la nueva víctima de los informes sponsoreados por el gobierno serán los golpistas y reconocidos agentes de la CIA, los editores de The Economist. Ellos dijeron lo mismo que Grondona y Biolcati, inclusive en un tono bastante serio. Pero dudo que la hayan leído alguna vez.

ACTUALIZACIÓN 29/4: Ahora la propia Cristina lo dijo, horrorizada por los comentarios de Grondona y Biolcati. Quizás estemos ante un caso de doble personalidad, pero ¿se trata de la misma presidente argentina que tuvo intenciones de renunciar el día después del rechazo de la 125 en el Senado? Y como bien recuerda Claude, ¿se trata del mismo gobierno que manda a Emilio Pérsico a decir que si pierden las elecciones se van? Dejen de ver golpistas en el ojo ajeno, por favor...

sábado, 11 de abril de 2009

"Il Duce"

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Golpean a puño cerrado cualquier resto de República, no han dejado resquicio democrático y lo hacen a la vista de todos porque nada les importa más que reforzar el estado fascista que supieron construir cuales ingenieros de lo social que todo han planificado; la intención de Cristina o de Néstor no es edificar un nuevo país bajo los preceptos de la democracia, el único fin que los mantiene en el poder es lograr el liderazgo a través de la demagogia y el totalitarismo, como ya vimos en experiencias fascistas pasadas, es un déjà vu que no tiene nada que envidiarle a Mussolini. Están cegados de poder y saben que la única manera de mantenerse en él, es mediante el silencio y la pasividad de los que ven pero no se involucran, a través de los sectores que no tienen nada que perder pero pueden ganar un plan social o un electrodoméstico, la costumbre ha terminado de demoler la razón, quiero dejarle estas cuestiones a la psicología porque excedieron cualquier comprensión a nivel político, si de democracias convencionales hablamos. En palabras de Tocqueville, es importante estar alerta a las intromisiones del estado en las pequeñas libertades porque eso prepara el terreno para los grandes avasallamientos. Los ingenieros sociales siempre comienzan sus excursiones en aspectos que pasan inadvertidos, envueltos en una retórica aparentemente inofensiva que habitualmente rebasa en buenas intenciones, pero cuando el rostro de la arrogancia aparece nítido suele ser demasiado tarde para la reacción.